El gobierno de AMLO es mero Gatopardismo, los principales asientos en su gabinete los ocupa la derecha: Francisco López Bárcenas

El gobierno de AMLO es mero Gatopardismo, los principales asientos en su gabinete los ocupa la derecha: Francisco López Bárcenas

1 octubre, 2019 0 Por Francisco Sarabia

El asesor jurídico Francisco López Bárcenas define el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador como el sexenio del “gatopardismo” donde hay que cambiar todo para que nada cambie. En su opinión, está operando los mismos proyectos trasnacionales de sexenios anteriores con un sesgo nacionalista pero al final continúa favoreciendo y privilegiando al gran capital, sea este nacional o extranjero, y eso refleja que el fin del régimen neoliberal se está quedando solo en el discurso.

Destaca el jurista de origen mixteco que al frente de los megaproyectos económicos relacionados con los energéticos, hidrocarburos que son claves en el despegue y recuperación económica del país tiene a funcionarios plenamente identificados con el Gobierno de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, y los asientos estratégicos en la mesa del gabinete lopezobradorista están ocupados por la derecha.

En cambio, otros funcionarios de reconocida trayectoria en la lucha social de la izquierda, los tienen como meros instrumentos de equilibrio, bomberos o apagafuegos emergentes, y sin poder para empujar un proyecto transformador que reivindique los derechos y reclamos de ese México que le apostó a todo y por encima de todo para llevarlo a la Presidencia.

Su proyecto no alberga esperanzas para una redistribución más justa de la riqueza y en su opinión, el pueblo de México, los obreros, campesinos y el grupo más desfavorecido en esta Cuarta Transformación que son los indígenas, seguirán compartiendo esa pobreza endémica porque a escasos dos meses y medio de cumplir su primer año de gobierno, el pronóstico es desalentador para los pobres.

Mixteco de origen campesino, abogado, periodista, escritor, asesor agrario, líder social y autor de 14 libros de historia, luchas agrarias y derechos indígenas, Francisco López Bárcenas es uno de los intelectuales indios más sólidos y destacados del país. En su participación como asesor del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en los Diálogos de San Andrés, hace casi 10 años, aprendió “lo que es ser indígena”, confiesa. Pertenece a una generación de líderes indios que se forjaron en la lucha comunitaria y por la autonomía. Es un estudioso que busca darle una visión indígena a lo jurídico y aporta una lectura nueva de los conflictos agrarios.

No es un dirigente, sino “un puente” entre varios méxicos, así lo describe Luis Hernández Navarro.

López Bárcenas hasta ahora el más reconocido jurista en Derecho Indígena, fue jornalero agrícola en Villa Juárez, Sinaloa, y entre 1988 y 1993 cursa la carrera de Derecho en la Universidad Autónoma del Estado (UAS), mientras vivía en una Casa de Estudiantes “Marcelo Loya”. Allí le tocó vivir dos hechos que lo impactaron profundamente: la Caída del Muro de Berlín y la primera Guerra del Golfo. “Pensé – dice- que el mundo se iba a acabar”. Su experiencia universitaria, lejos de acercarlo a la recuperación de sus raíces lo condujo por la vía de la integración a la sociedad mestiza.

¿Cómo define al Presidente de México?

R.- Creo que tiene de todo y eso es un problema. Pero lo defino como un nacionalista, es decir, no lo ubico ni en la izquierda ni derecha sino que su objetivo son los intereses de la Nación. Está impulsando algunos proyectos neoliberales pero a algunos como el sector energético les está poniendo un toque interesante, por ejemplo en materia de hidrocarburos es bastante claro que su intención es desplazar al capital trasnacional por un capital más mexicano.

”Otros proyectos que impulsa como el Corredor Transistmico o el Corredor Maya son los mismos proyectos neoliberales, solo que la diferencia es que en vez de capital trasnacional, ahora lo va a dirigir el Gobierno. En mi opinión Andrés Manuel López Obrador es un presidente con clara tendencia nacionalista”.

El problema que le ve es que AMLO sigue favoreciendo al capital, independientemente de que si es nacional o extranjero. “Y es un problema porque aun cuando busca posicionar a los empresarios mexicanos, su postura no beneficia a los trabajadores mexicanos porque sigue privilegiando a una clase empresarial”.

¿Podríamos pensar que no se está poniendo fin al neoliberalismo, como lo declaró el Presidente en su toma de posesión al frente de México?

R.- No, para nada. Al contrario, corremos el riesgo de que se profundice por una cuestión central. Para AMLO el fuerte de sus proyectos sociales es repartir dinero. El problema es de dónde va a salir y quién va a pagar ese dinero, porque de algún lado tiene que salir y si no se fortalece la economía nacional seguro saldrá de los empréstitos internacionales, y el gran ganador será el sistema financiero internacional, que es el promotor de los proyectos especulativos de corte neoliberal.

Para el jurista, otro tema preocupante es la conformación de su gabinete tan contrastado y confuso por el perfil de sus funcionarios. Y lo fundamenta cuando señala que hay tres salinistas identificados plenamente: Manuel Bartlett, Director de la Comisión Federal de Electricidad; Rocío Nahle –Zedillista-, Secretaria de Energía, y Blanca Jiménez, directora de la Comisión Nacional del Agua.

“Pero también está un Secretario del Medio Ambiente, Víctor Toledo, funcionario ‘anti trasnacional’ al que los mineros están pidiendo destituirlo porque no los deja trabajar a costa de destruir el medio ambiente. Y a un Secretario de Educación, Esteban Moctezuma -alfil de la derecha y ocupando el asiento de las televisoras-, al que le ponen a un subsecretario, Luciano Concheiro, ideólogo marxista y con posturas abiertamente pro comunistas”.

El académico e investigador ironiza y recuerda a Carlos Monsiváis cuando decía que la televisión es la verdadera Secretaría de Educación en México. Por eso piensa que el proyecto educativo actual es bastante neoliberal y se ve en las reformas que hicieron a las planteadas por Peña Nieto, que al final son lo mismo pero con otras palabras.

“En el gabinete hay de todo. Derecha, izquierda, revolucionarios, conservadores, y es un gran problema para el Presidente querer coordinar un equipo así. Lo que sí es real, es que los asientos claves y estratégicos en el gabinete de López Obrador están acaparador por la Derecha y son los que acaparan el sector energético, motor económico del gobierno de la 4-T.

”En el caso de la Secretaría de Economía, el subsecretario de Minas, Francisco Quiroga, era gerente de una minera trasnacional. Esto explica que la derecha a través de sus emisarios tiene controlados los rubros donde están los proyectos de desarrollo económico”, dice.

Y en ese gabinete “confuso” ¿cuál es la función de los funcionarios con formación de izquierda?

R.-Yo creo que están ahí para eso de los equilibrios -y menciona a Luciano Colcheiro, declarado comunista-. Lo que si no sé es hasta qué grado un subsecretario pueda ponerle piedras a su jefe. Lo mismo ocurre con el Subsecretario de Asuntos Agrarios de la SEDATU, que si bien el titular no es de derecha, tampoco pueden hacer mucho sin el respaldo de los titulares de cada secretaría.

Y de María Luisa Albores Guillén, la Secretaria de Bienestar ¿qué dice?

R.- Ella es un caso importante. La ubico muy ligada a la izquierda y por mucho tiempo trabajando con comunidades, cooperativas, el problema es ¿qué está haciendo y qué la han dejado hacer?…Parece que ella está dedicada a repartir el dinero de los proyectos.

“Eso para mí no es un proyecto de gobierno que quiere cambiar, porque si ese es el proyecto, no se necesita una Secretaría, se resuelve abriendo una ventanilla única. El país está exigiendo respuestas más allá de una política asistencialista”, concluye.