Otra de Calderón y Peña Neto: archivaron órdenes de aprehensión contra los principales capos del narcotráfico; inicia la 4T limpia en la SEIDO

Otra de Calderón y Peña Neto: archivaron órdenes de aprehensión contra los principales capos del narcotráfico; inicia la 4T limpia en la SEIDO

1 agosto, 2019 2 Por J. Jesús Lemus

El Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, prepara una sacudida a nivel nacional: ordenó una revisión a fondo de la forma en que vienen operando todos los funcionarios de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), con la intención de hacer una limpia de aquellos funcionarios que no solo no han combatido al Crimen Organizado sino que lo han permitido actuar con impunidad.

La limpia ordenada por el Fiscal Gertz Manero pretende desarticular la red de complicidades que dentro de la SEIDO han podido sostener desde hace años diversas organizaciones criminales, principalmente los carteles de las drogas, los que tenían trabajando a su favor a decenas de agentes del Ministerio Público Federal y elementos de la policía de investigación.

Esa red, dijo a Zenzontle400 una fuente al interior de la Fiscalía General de la República (FGR), es la que ha evitado la captura de los principales líderes del narcotráfico a nivel nacional, al hacer que las carpetas de investigación y ordenes de aprehensión giradas para su captura se hayan archivado por años, como es el caso de Ismael Zambada García, “El Mayo”, líder del cartel de Sinaloa, quien cuenta con una orden de aprehensión desde 2007, pero que a la fecha se mantiene archivada.

Otro capo de las drogas que cuenta con orden de aprehensión, pero que a causa de la red de corrupción que opera al interior de la SEIDO hasta la semana pasada estaba congelada en los archivos de la dependencia, es Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, jefe el Cartel Jalisco Nueva Generación. La orden de captura contra este personaje fue girada en julio del 2008, pero hasta la semana pasada su expediente se encontraba oculto, por lo que oficialmente nadie lo buscaba.

Entre las ordenes de captura que la SEIDO mantuvo ocultas, al menos durante el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, también se encuentran las de Aureliano Guzmán Loera, “El Guano”, hermano de Joaquín Guzmán Loera “El Chapo”, quien es a la fecha el jefe de una escisión del cartel de Sinaloa, quien es buscado por el asesinato de su medio hermano Ernesto Guzmán Hidalgo.

La red de corrupción al interior de la SEIDO, que hoy busca desarticular el Fiscal Alejandro Gertz Manero, también mantenía ocultas al menos tres órdenes de aprehensión giradas en agosto del 2016 contra los hijos de Joaquín Guzmán Loera, Jesús Alfredo e Iván Archivaldo Guzmán Salazar, conocidos como los “Los Chapitos”, quienes son señalados de estar al frente de una fracción del cartel de Sinaloa, a la que se le atribuye el incremento de la violencia en los estados de Chihuahua, Sinaloa, Sonora y Baja California Sur.

Otra orden de aprehensión que la SEIDO mantenía archivada desde febrero del 2017 es la que reclama la captura de Alfredo Beltrán Guzmán, “El Mochomito”, hijo de Alfredo Beltrán Leyva, del que se sabe que es el heredo y principal jefe del cartel de los Hermanos Beltrán Leyva, cuya presencia se ha acentuado en los últimos dos años en los estados de México, Guerrero, Puebla y Morelos.

De igual forma la corrupción al interior de la SEIDO impidió hasta la semana pasada que se sacara a la luz una orden de captura en contra de Enedina Arellano Félix, la actual jefa del cartel de los Hermanos Arellano Félix, la que debería ser buscada para su encarcelamiento –con fines de extradición a Estados Unidos- desde octubre del 2007, pero cuya relación con las estructuras operativas de la SEIDO ha impedido no solo que no se le busque, sino que se desestimen por lo menos tres averiguaciones previas que se iniciaron en su contra en los años del 2008, 2014 y 2016.

De acuerdo a la fuente consultada dentro de la FGR, se estima que a la fecha en la SEIDO existen por lo menos 165 órdenes de aprehensión en contra de igual número de presuntos narcotraficantes de menor monta, principalmente jefes de células locales de los carteles Los Caballeros Templarios, Los Zetas, El Golfo, Santa Rosa, Los Viagra, El Cartel Tlahuica, La Línea, Beltrán Leyva, Arellano Félix y de Los Carrillo Fuentes.

Esas órdenes de aprehensión no habían podido ser ejecutadas, porque todas se fueron archivadas en las administraciones de los presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, a veces por instrucción directa del titular de la SEIDO, a veces por decisión de los encargados de la dirección de control y proceso, y en ocasiones por decisión de los propios agentes del ministerio público o comandantes de los grupos policiales adscritos a esas investigaciones.

La revisión ordenada por el Fiscal General de la República al área operativa de la SEIDO, ya ha dado sus primeros resultados: al día de hoy ya fueron destituidos de su cargo al menos 35 funcionarios, principalmente agentes del Ministerio Público, cuya baja fue ordenada por la forma en que integraron las averiguaciones que dieron pie a huecos legales que permitieron la liberación de por lo menos 227 presuntos narcotraficantes en los últimos tres años.

Según se dio a conocer, hasta el día de hoy por lo menos otros 42 agentes del Ministerio Público de la SEIDO adscritos a diversos juzgados penales en todo el país, están siendo sometidos a auditoria de procesos para conocer su responsabilidad en la integración de sus carpetas de investigación que han concluido en la liberación de los imputados, aun cuando existían pruebas suficientes para ser procesados y sentenciados condenatoriamente.